LIBROS Y MÁS LIBROS
Reseñas septiembre 2009
La enfermedad como símbolo
Manual de los síntomas psicosomáticos, su simbolismo, su interpretación y su tratamiento
Ruediger Dahlke
Robin Book-Lectorum, México, 384 págs.
La mejor medicina para el hombre es el hombre.
El grado supremo de la medicina es el amor.
Paracelso
El autor sostiene que las enfermedades tienen un significado psíquico, y que con ellas las personas expresamos problemas anímicos no resueltos. Buena parte de la curación consiste en saber que es nuestra alma la que habla por medio de las enfermedades.
Cada enfermedad tiene un sentido simbólico propio, un lenguaje que expresa conflictos que no sabemos cómo resolver. Es la comprensión de los conflictos lo que da la clave para tratar la enfermedad y alcanzar la curación. El doctor Dahlke nos enseña a descifrar los mensajes de nuestro cuerpo para que nuestra interpretación nos revele el significado de salud que toda dolencia trae consigo. Parte del programa se dedica a estudiar nuestra adaptación al conocimiento para que éste nos ayude a desarrollarnos mejor como personas.
La respuesta a este proceso de autodescubrimiento consiste en que el paciente podrá localizar sus ideas más negativas. El autor sostiene que en esta etapa pueden aparecer muchas ideas obsesivas, pues éstas se ocultan como enfermedades crónicas. Entonces aprenderemos a tener una nueva calidad de vida y una personalidad más madura. La introducción nos muestra los postulados de esta terapia. En la primera parte se presentan las regiones y órganos corporales. En la segunda se detallan los síntomas de varias enfermedades. La obra está estructurada en forma de diccionario.
Nuevos mapas corporales de las flores de Bach
Dietmar Krämer y Helmut Wild
Editorial Sirio, Málaga, 338 págs.
El doctor Bach se propuso crear una terapia sencilla que curase conforme a un plan fácil de seguir, basado en los efectos que las flores tenían sobre el cuerpo humano. No obstante, no todas las personas tenemos la extraordinaria intuición que caracterizó a Bach a la hora de determinar los alivios adecuados, y a veces necesitamos una guía para saber cómo y cuáles remedios florales deben destinarse en cada caso.
Algunos recurren a un vidente capaz de detectar el aura y el remedio correspondiente al tono del paciente, otros se arman de cartas natales y astrología para descubrir qué flor de Bach les va mejor, y así va el mundo.
Ahora tenemos una nueva herramienta para que uno mismo pueda diagnosticar una dolencia y prescribir las flores de Bach por medio del estudio de los mapas del cuerpo humano. Debemos advertir que los remedios florales deben aplicarse sólo si tanto el paciente como el terapeuta están convencidos de que cuando se asiste a un paciente, se está tratando con la totalidad de la persona, y no sólo con su enfermedad.
Las flores de Bach son la botica del alma. Es a nuestro estado anímico al que se dirigen primero, y es a partir de la topografía de la piel que buscaremos cómo se expresa el desequilibrio anímico. Por eso este libro contiene los mapas del cuerpo humano donde se muestran la ubicación de cada una de sus partes y en qué zona debe aplicarse el remedio floral. ¡Toda una aventura geográfica en nuestra propia persona!
Manual de aplicación de los cuencos tibetanos
Nina Linares
Ediciones Obelisco, Barcelona, 126 págs.
Nina Linares ha encontrado la resonancia de lo sagrado en la música de los cuencos tibetanos, y con esta obra comparte sus estéticos descubrimientos. Arte y espiritualidad se unen en el origen de los tiempos, cuando resonó por vez primera el Om, el sonido de la naturaleza.
Aquí aprenderemos a tocar el Om con un cuenco tibetano, una pieza de metal que se tañe con una baqueta de madera. En la otra mano sostenemos un dorje, un pequeño cetro que se asocia con el poder espiritual.
La autora nos explica cómo limpiar y cuidar nuestro cuenco tibetano. También nos aconseja qué tamaño de cuenco elegir, pues los hay desde muy pequeñitos hasta muy grandes. Los más pequeños dan las notas más agudas, y los más grandes dan las notas más bajas. Seguramente el lector habrá escuchado a un coro de lamas entonar una melodía. El cuenco más grave corresponde a los sonidos más guturales de los lamas, sonidos que se asocian con la frecuencia de los latidos cardiacos durante una meditación profunda. En cambio, el cuenquito cantor es más agudo, y ayuda a concentrarnos para un examen, o estar alerta para resolver problemas. Por eso es que el cuenco se usa como apoyo dinámico de terapias de salud. Muchas ilustraciones a color apoyan el discurso de la maestra Linares.
La terapia vibracional ayuda a tratar pacientes que buscan una solución holística a sus dolencias. Por supuesto que los problemas de tensión nerviosa, depresión y migrañas son algunas de las enfermedades que podemos tratar con el sonido de los cuencos tibetanos. Ya en un plan más esotérico, los cuencos tibetanos equilibran el aura y los chakras, limpian energías negativas, y restauran ambientes sagrados. Los más audaces pueden intentar la sanación a distancia con este sonido primordial. Y una vez conseguido esto, ¿qué no podremos lograr con el sonido de un cuenco?
El desarrollo de la luz
Rodney Collin
Editorial Yug, México, 432 págs.
Hay dos maneras de ver el mundo: una es la ordinaria, en la cual percibimos objetos separados. La segunda es la conciente, en la cual descubrimos que todo es uno. El primer modelo del universo se refiere a la opinión científica, el segundo nos muestra la verdad que todos los buscadores espirituales han manifestado tras sus labores de introspección. Por eso escribe Rodney Collin que “La conciencia superior revela siempre la misma verdad”.
Uno de los frutos más bellos de la visión espiritual está en la poesía. Y es así que el poeta místico Jallaludin Rumi escribió: “El mundo todo de seis dimensiones está lleno con Su bondad: dondequiera que mires, estás conociéndolo a Él”; y el modelo del universo que nos presenta Collin se compone de seis dimensiones.
El hombre es un microcosmos que tiene el potencial de expresar la perfección de la conciencia suprema. Hay tres posibles caminos típicos que recorremos los seres humanos en esta la vida. El primero es el del asceta, aquel que busca superar el dolor. El segundo es el del místico, decidido a vencer al temor. El tercero es del filósofo, quien explica el mundo por medio del pensamiento. Sin embargo, hay un cuarto camino que armoniza los tres anteriores. Instintos, emociones e intelecto son dominados simultáneamente en este camino. El desarrollo de la luz consiste en aprender a vivir conscientemente todo cuanto acontece, en la armonía de las facultades y con todos nuestros recursos: sexuales, de salud y de razón. Una aventura espiritual extraordinaria y apasionante.
Curación por medio de flores
Dr. Philip M. Chancellor
Editorial Yug, México, 96 págs.
Una biografía es la expresión poética de la voluntad decidida a dejar una huella en el prado de la historia. La vida de Edward Bach es la de un hombre comprometido con la unidad de la persona humana. Por eso su biografía es un retrato de su método. Un apasionado amor a la naturaleza, un enciclopédico saber del reino vegetal, y un sutil poder de observación científica lo transformaron en el creador de la más bella de las terapias alternativas.
El doctor Philip M. Chancellor retoma la idea original de Bach y nos entrega en forma ordenada las fórmulas originales de un amante de la campiña inglesa, que supo vislumbrar que lo natural es lo mejor para tratar las dolencias del prójimo. Todas las enfermedades tienen un origen emocional. Por lo tanto, si atendemos a las emociones, curaremos a la persona sin infligirle daño alguno. Los productos químicos y los tratamientos dolorosos, quedan descartados.
En su lugar tenemos remedios florales para tratar el miedo, un enfoque de fresco verdor donde otros sólo ven una nube de horror. También hay una solución floral para la incertidumbre. En el capítulo tercero nos adentraremos en el tratamiento para la ausencia de interés suficiente en las circunstancias cotidianas. También disfrutaremos con las esencias florares para la soledad, y nos protegeremos de influencias e ideas ajenas. Hay solución en las flores de Bach para el desánimo y la desesperación. Incluso, hay una ayuda para los obsesivos. La obra incluye un remedio muy poderoso llamado el rescate, que condensa la idea del doctor Bach: curar con flores es una buena idea, un regalo feliz para este mundo tan desorientado.
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