La sabiduría de Oriente con lo más moderno de la investigación de Occidente
CUATRO BOMBAS NATURALES ANTICÁNCER EN UNA SOLA CÁPSULA
El ajetreo, la contaminación y la tensión de todos los días en las grandes ciudades nos hacen vivir en continuo estrés, que aunado a nuestros pésimos hábitos alimenticios nos pone en riesgo de desarrollar distintos tipos de cáncer que nuestros antepasados ni siquiera conocieron.
El año pasado se registraron 186 000 nuevos casos de cáncer prostático en Estados Unidos. Lo más alarmante es que diversos estudios predicen que en el futuro a uno de cada seis hombres se diagnosticará el padecimiento. Situación preocupante porque cerca de 70 % de los varios tipos de cáncer están relacionados con lo que comemos. Algunos alimentos pueden detener el desarrollo de cáncer y otros favorecen su avance: muchos alimentos procesados contienen aceites y aditivos procarcinógenos y altas cantidades de azúcares, metionina y aditivos, además de un índice glicémico alto. La dieta común en Occidente, alta en carnes rojas, grasas, aditivos sintéticos y carbohidratos perjudiciales, induce el desarrollo de cáncer e incluso puede promover el crecimiento de cánceres existentes.
En 2005, información dada por el INEGI indicó que el cáncer fue la tercera causa de muerte en México. En mujeres, los números más alarmantes se dieron en cánceres cervicouterino, de mama, hígado y vías biliares, mientras los varones son más afectados por cáncer de tráquea, bronquios y pulmón, seguidos de cerca por los de próstata y de estómago.
Procell® es un suplemento que ayuda a mejorar la salud de la gente que vive en las grandes ciudades y que necesita deshacerse de las sustancias carcinógenas provenientes de ciertos alimentos y de la contaminación que empaña sus vidas. Su fórmula antioxidante y desintoxicadora contiene cúrcuma, licopenos, limoneno y té verde.
Cúrcuma
La cúrcuma o tumérica (Curcuma longa), proveniente de la India oriental, posee poderosos efectos antioxidantes y antiinflamatorios. Diversas investigaciones afirman que puede inhibir el desarrollo del cáncer al reducir la producción de prostaglandina E2, el eicosanoide “malo” que fomenta el crecimiento de los tumores. Además, se ha comprobado que esta planta reduce el tamaño de los tumores de colon.
En un estudio con 62 pacientes con cáncer de piel o cáncer oral ulcerativo que no respondían a tratamientos convencionales, se les aplicó tópicamente vaselina combinada con 9.5% de cúrcuma. Todas redujeron significativamente el tamaño de las lesiones cancerosas y disminuyeron algunos síntomas.
Los efectos de la cúrcuma, demostrados por numerosas investigaciones científicas, son impresionantes:
- Cáncer de seno: inhibe el crecimiento de varias líneas de células cancerosas por exposición a xenoestrógenos ambientales provenientes de aditivos químicos y hormonas sintéticas, en algunos casos hasta 95%.
- De próstata: disminuye la proliferación de células cancerosas, estimulando la muerte de éstas y disminuye significativamente la densidad de las microarterias y venas, el suministro sanguíneo del que se alimenta el tumor.
- De colon: inhibe la carcinogénesis inducida químicamente en diferentes etapas del proceso canceroso. Inhibe la inflamación crónica relacionada con este cáncer.
La cúrcuma también ayuda a reducir el daño provocado por fumar. En un estudio, después de un mes, fumadores que tomaron a diario dos tabletas con 750 mg de cúrcuma presentaron reducción significativa del nivel de mutágenos urinarios (indicadores del daño tóxico provocado por fumar) mientras los niveles de mutágenos de los que ingirieron el placebo permanecieron iguales.
Es muy recomendable para aliviar el dolor, ya que posee importante poder antiinflamatorio. Las personas con artritis pueden disfrutar de los beneficios de la cúrcuma, ya que reduce el dolor y elimina toxinas.
La cúrcuma evita la formación de coágulos sanguíneos limitando la agregación plaquetaria, mejorando así la circulación y previniendo la ateroesclerosis. Protege al hígado de toxinas y favorece su funcionamiento; baja el colesterol, ayuda a que la bilis sea más fluida y es un aliado importante contra la hepatitis. Reduce los niveles de glucosa de los diabéticos. En Oriente se usa en casos de resfriados, gripes, infecciones y diarreas. Se recomienda en casos de enfermedades virales, como la influenza, con muy buenos resultados. Es ideal para tratar trastornos digestivos como dispepsia, falta de apetito, gases, exceso o falta de ácidos gástricos.
Licopenos
Este nombre proviene del latín Solanum lycopersicum L., como se denomina al jitomate. Los licopenos son pigmentos naturales que le confieren color rojizo a los alimentos. Este carotenoide rojo, que se encuentra en jitomates, sandías, toronjas y pimientos rojos, favorece la salud de la próstata y ayuda a mantener saludables los niveles de colesterol LDL (“el malo”) en gente sana. De los carotenoides, los licopenos son los más abundantes en la sangre, se almacenan en hígado, pulmones, próstata, cuello uterino, colon y piel. El licopeno posee una importante acción antioxidante, ya que previene el daño celular al neutralizar los radicales libres generados en procesos oxidantes. Cuando la cantidad de radicales libres excede a los agentes antioxidantes, pueden presentarse padecimientos severos, como ateroesclerosis, inflamaciones, enfermedades pulmonares y muchos tipos de cáncer.
Investigaciones han demostrado que el licopeno ejerce protección contra el cáncer de próstata y el infarto al miocardio, reduce el riesgo de padecer cáncer de pulmón, estómago, boca o seno, además de enfermedades cardiovasculares y osteoporosis y que conforme aumentan los niveles de licopenos en la sangre, disminuye la cantidad de radicales libres.
Un estudio de la Universidad Wayne State de Michigan, E.U., descubrió que el licopeno puede evitar las cicatrices internas causadas por la endometriosis reduciendo la formación de cicatrices. Tejidos adherentes, como los que se encuentran en la endometriosis, fueron tratados con licopeno en el laboratorio, lo cual redujo entre 80 % y 90 % la actividad de las proteínas que causan las adherencias. La cantidad de licopeno empleada en el estudio equivalía a la que se halla en una dieta rica en licopeno.
Otras investigaciones descubrieron que el licopeno reduce los niveles de colesterol en forma de lipoproteína de baja densidad, que produce aterosclerosis.
Estudios han demostrado las propiedades antienvejecimiento del licopeno, como el que incluyó un grupo de 90 monjas en el sur de Italia, con edades entre 77 y 98 años. Aquellas con índices mayores de licopeno en la sangre tenían una mayor agilidad para realizar todo tipo de actividades.
El licopeno no se produce en el interior de nuestro organismo, así que sólo podemos obtenerlo ingiriendo alimentos con altas concentraciones de este carotenoide. Los alimentos concentrados a base de tomate son una fuente excelente de licopeno, como jugo, puré o salsas de jitomate.
El año pasado se llevó a cabo un estudio en 40 hombres que no padecían algún tipo de cáncer y que presentaban hipertrofia prostática benigna y valores de antígeno prostático específico mayores a 4 mcg/l, a los que se les administró de manera aleatoria 15 mg de licopeno o un placebo. Los hombres del grupo que tomó licopeno redujeron los niveles de antígeno; en contraste, a quienes se suministró un placebo no mostraron cambio alguno y, por el contrario, mostraron aumento de tamaño de la próstata. Así, los investigadores concluyen que la suplementación de licopeno retarda el crecimiento de la próstata.
Píses como Grecia e Italia, consumidores de jitomates y sus productos, muestran menor tasa de patología prostática. Estudios muestran que las personas que consumen de 6 a 10 mg por día (en preparados o de jitomate) tienen menor riesgo de padecer cáncer de próstata. El riesgo de este cáncer (con mortalidad de más de 90 %) puede reducirse comiendo vegetales y frutas con alta concentración de betacaroteno y licopeno. El licopeno reduce entre 35 y 45 % ese riesgo en personas que comen muchas frutas y verduras. También la vitamina E combinada con selenio reduce dramáticamente el riesgo de cáncer de próstata.
Limoneno
Pruebas estadísticas realizadas durante más de una década demostraron la correlación entre el consumo de frutas cítricas y la baja incidencia del cáncer escamoso de piel. El consumo de cáscara de frutas cítricas es poco común en algunos paìses occidentales, pero la divulgación de nuevos hábitos de cocina, que incluyen el uso del cocimiento de cáscaras, facilita la disponibilidad de sus componentes dentro de la dieta diaria. Los aceites esenciales de las frutas cítricas contienen una sustancia llamada limoneno, que estimula la fase primaria número 2 de la desintoxicación hepática.
El limoneno y su derivado –el alcohol perílico- pueden bloquear tanto la promoción como la progresión de tumores cancerígenos. La glutationa S-transferasa (GST) es un sistema que elimina carcinógenos. El limoneno parece promover el sistema GST del hígado y los intestinos, atenuando el efecto dañino de los carcinógenos. Este aceite esencial tiene actividad antitumoral mediante múltiples mecanismos en la prevención y la quimioterapia del cáncer:
1. Inducción de la detoxificación de carcinógenos hepáticos.
2. Inducción de la apoptosis (muerte celular programada) natural.
3. Inhibición del crecimiento celular de células cancerosas.
4. Actividad antitumoral en cáncer pancreático.
Estudios realizados con animales mostraron que el alcohol perílico mejora 80 % todos los tipos de cáncer de seno inducidos químicamente (carcinomas mamarios). Muchas investigaciones recientes demuestran que todo lo que ayuda a ganar la batalla contra el cáncer de mama es efectivo para el cáncer de próstata, probablemente porque ambos provienen de las mismas células madre.
Té verde
El té verde es un elixir maravilloso que previene el daño del ADN, protege al cuerpo de la oxidación de la lipoproteína de baja densidad y la oxidación neuronal, reduce los niveles de proteína C reactiva, disminuye los niveles de colesterol y retarda los signos del envejecimiento hasta 75 %. Previene enfermedades graves como el cáncer de próstata y el cáncer de seno.
No por nada la incidencia de este tipo de cánceres es mucho menor en Asia, continente donde se consumen grandes cantidades de esta planta. Un estudio japonés en que se analizó a casi 50 000 hombres a lo largo de una década relaciona el alto consumo de té verde con una menor incidencia de cáncer. Los hombres a los que se les administraron diariamente cinco o más tazas de dicho té redujeron mucho más los riesgos de contraer que los que sólo tomaron una o menos.
El secreto del té verde está en los polifenoles, compuestos con fuertes efectos antioxidantes, que protegen a las arterias del envejecimiento, mejorando la función endotelial, factor crítico para la prevención de la ateroesclerosis, la inhibición de la agregación normal de plaquetas, que causa la mayoría de ataques cardiacos y derrames repentinos, al mismo tiempo que reduce la inflamación del cuerpo en su totalidad y mejora los niveles de lípidos sanguíneos.
El doctor Arpita Basu, profesor de la Universidad de Oklahoma, afirma que, además de ser un fabuloso antioxidante, tiene efectos hipertensivos, antidiabéticos, antiinflamatorios, antiobesidad (reduce grasa corporal y cintura en adultos sanos) y antimutagénicos. Asimismo, gracias a la capacidad de las catequinas para llegar al cerebro puede reducir el riesgo de padecer Alzheimer y el mal de Parkinson.
Los polifenoles del té verde se descomponen a altas temperaturas, por lo que es mejor beberlo frío o procesado en frío (Procell®) para que surta los mismos magníficos efectos.
El doctor Shukla, del Instituto de Toxicología de la India, plantea que el té verde mejora tanto el sistema inmunológico como la alerta mental, y normaliza los niveles de las hormonas del estrés. El té verde activa el metabolismo y favorece una mayor utilización de la grasa.
Actualmente existe un producto que equivale a cinco tazas de té verde de la más alta calidad en tan sólo una cápsula: Procell®, que brinda iguales beneficios de modo mucho más sencillo y rápido. Los efectos positivos de la suma del té verde, la cúrcuma, el limoneno y el licopeno son sinérgicos, es decir, son mayores que los de cada uno de sus componentes.
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