Cómo perder peso de manera exitosa
Alejandra de Witt
Dice el dicho hollywoodense que nunca eres demasiado flaca ni demasiado rica. Y relacionado con ello acabo de terminar de leer un interesantísimo artículo en la revista Life Extension correspondiente a marzo de este año. En cuanto a pérdida de peso, la medicina convencional recomienda simplemente “dieta y ejercicio”, al grado que esta frase se ha vuelto un lugar común usado por cualquier médico, pero la gente mayor de 35 años necesita mucho más que reducir calorías e incrementar su actividad para perder peso y deshacerse del exceso de grasa corporal. En su artículo “Los siete pilares para perder peso exitosamente”, William Faloon ofrece un programa de siete pasos similar a las terapias múltiples que los especialistas en cáncer administran a sus pacientes para neutralizar los mecanismos que utilizan las células cancerosas para escapar a su erradicación. En cierto modo la proliferación y el tamaño de los adipocitos (células de grasa) en el cuerpo adulto, son como los tumores benignos que crecen en nuestro abdomen, nalgas y otras áreas del cuerpo.
Paso 1: Restaurar la sensibilidad insulínica
Todo por servir se acaba. Con el tiempo los receptores de insulina de las membranas celulares pierden la sensibilidad o funcionalidad juvenil. El resultado es una condición patológica conocida como resistencia a la insulina, que incapacita a las células para utilizar la glucosa en la producción de energía, lo que a su vez provoca exceso de insulina. Se sabe que la hiperinsulimia (nivel elevado de insulina) se asocia con el aumento de afecciones cardiacas. Existen diversas maneras de restaurar la sensibilidad insulínica en nuestras membranas celulares, por ejemplo, consumir nutrientes como magnesio, cromo, polifenoles de cocoa o aceite de pescado. También puede ayudar un medicamento de bajo costo llamado metformin; la dosis puede variar de 250 a 850 mg tres veces al día junto con los alimentos. Por supuesto, debes consultar a tu médico para ver si es un medicamento seguro para ti.
La manera más efectiva de restaurar la sensibilidad insulínica es reducir el consumo de calorías a menos de 1500-1800 calorías por día; pero incluso una reducción moderada tiene efectos evidentes.
En resumen: si quieres restablecer tu sensibilidad insulínica a nivel de quinceañera o chambelán, toma complementos de magnesio y cromo, y reduce las calorías en tu dieta.
Paso 2: Restaurar el balance hormonal
Dos cantidades no pueden ser calculadas ni por los matemáticos más diestros. Uno es el número de los granos de arena en el mar y otro el de los seres humanos que hemos sufrido la agonía de privarnos de calorías (dieta) y fracasado en nuestro intento de reducir grasa. Comer menos es una de las causas de aumento de peso, debido a la alteración de los niveles hormonales que forma parte del envejecimiento normal. Un gran porcentaje de los varones sufre de obesidad abdominal, el tipo más peligroso de obesidad. Para los hombres mayores de 35 es casi imposible perder pulgadas de su cintura si sufren una deficiencia de testosterona libre y poseen niveles altos de estrógeno. Los niveles bajos de dehidroepiandroesterona (DHEA), también contribuyen a acumulaciones indeseables de grasa en hombres y mujeres. Si una prueba de sangre revela tales deficiencias, el médico puede prescribir una crema tópica de testosterona y un medicamento inhibidor de la aromatasa (sustancia que convierte la testosterona en estrógeno), para restaurar el rango de las hormonas masculinas al nivel que tenían en la juventud. La misma prueba permite detectar los niveles de DHEA y orientarnos en la dosis que debemos consumir este complemento diétetico. Algunos hombres pueden reducir el exceso de estrógeno e incrementar la testosterona libre cuando toman fórmulas nutritivas que contienen extractos de plantas que ayudan a inhibir la enzima aromatasa y reducir los niveles de globulina hormonal que atrapa la testosterona libre. Hay que señalar que la aplicación de testosterona en crema no siempre promueve pérdida de grasa abdominal en los hombres maduros, ya que la testosterona se convierte en estrógeno.
Por otra parte, un elevado porcentaje de mujeres adultas y muchos hombres tienen niveles tiroideos inferiores a lo óptimo, lo que los predipone a aumentar de peso. Eso se debe a que la hormona tiroidea es necesaria para mantener rangos metabólicos altos. A quienes padecen deficiencia de dicha hormona se les prescriben medicamentos como el complejo tiroideo natural Armour (contiene T4 y T3) o Cytomel (contiene T3).
Las mujeres maduras frecuentemente padecen una condición llamada “predominancia de estrógeno”, es decir, tienen mucho estrógeno en relación con sus niveles de progesterona. El exceso de estrógeno puede provocar que las mujeres aumenten de peso y que se les dificulte perderlo. Restaurar el equilibrio hormonal en mujeres maduras requiere la intervención de un especialista en terapia de reemplazo hormonal. Los hombres son más afortunados en este punto, ya que casi cualquier médico puede prescribrir la dosis apropiada de testosterona y medicamentos inhibidores de aromatasa, si así se requiere.
En otras palabras, no hay que comer menos sino restaurar el nivel hormonal, para lo cual es indispensable consultar a un experto.
Paso 3: Porcentaje de absorción de carbohidratos
Ya sabemos que demasiada glucosa en la sangre nos predispone a ganar grasa indeseable. Pero tomar cinco gramos de fibra soluble antes de cada alimento, permite recuperar el equilibrio glucosa-insulina. La fibra pude proteger contra el aumento de peso gracias a diversos mecanismos que incluyen satisfacción y respuesta glucosa-insulina. Para envidia de mis amigas carnívoras debo decir que los vegetarianos pesamos menos que los no vegetarianos, tanto si medimos el índice de masa como el peso corporal. Algunos expertos creen que esto se relaciona con el alto contenido de fibra vegetal que consumimos los vegetarianos, lo cual hace que nos llenemos rápido y como resultado tomemos menos golosinas. Se ha determinado que quienes viven en países donde el consumo de fibra es alto pesan menos que los de los países con consumo bajo. También los investigadores han relacionado el consumo alto de fibra con peso corporal bajo y adecuada proporción cintura-cadera, junto con una reducción en los riesgos de padecimientos cardiacos.
No todas las fibras son iguales. Las beta-glucanas (derivadas de avena y cebada) son particularmente efectivas para retardar la absorción de carbohidratos que permiten controlar los niveles de azúcar de la sangre. Cuando se toman con alimentos, las fibras beta-glucanas reducen las elevaciones de azúcar sanguínea y hacen lo mismo con las elevaciones de insulina si se toman después de comer. El hábito de tomar cinco gramos de fibra beta-glucana sabor neutro antes o durante cada alimento, ayuda a perder peso al controlar el porcentaje de absorción de carbohidratos. Por otra parte, tomar cápsulas de fibra (con |