REVISTA ESOTÉRICA EL BUSCADOR CONFERENCIAS LINKS RECOMENDADOS TIENDA ONLINE BUSCAR SUCURSALES CONTACTO FRANQUICIAS SUSCRIBETE AL BOLETIN YUG
 
EL BUSCADOR

 

En el Buscador y sus caminos encontrarás artículos de fondo, sobre esoterismo, mitología hindú, lo último en noticias de salud con métodos naturales y muchas cosas más.

NOVIEMBRE 2007

 

 

La lección del Bhagavad Gita


Sathya Sai Baba
Para comprender el significado del Gita se necesita una actitud reverente. Su estudio debe ser emprendido con sumisión y expectación, pues es la leche de los Upanishads ordeñada por el pastor Krishna con la ayuda de Arjuna, “el becerro”, para dar bebida y comida a todos los de torpe entendimiento. Hay quienes arguyen que el Gita, como poema sagrado que es, fue creado con posterioridad al Mahabharata, del que es una parte, pero a pesar de todo lo que se diga de la composición del Gita, no cabe duda de que sus principios y enseñanzas son muy antiguos o, mejor dicho, no tienen edad. En las primeras tres estrofas del capítulo cuarto se habla de que la enseñanza de esta obra fue dada primeramente por el Señor a Surya y después a Manú, y se dice también que después de Manú llegó a Ikshvaku y de éste a otros y así sucesivamente. De ahí que el Gita esté más allá del concepto de tiempo y no pueda ubicarse en un determinado punto ni del pasado ni del presente.
El Bhagavad Gitaes un texto para adeptos a la espiritualidad, pues se basa en llevar a la práctica las actitudes espirituales más que en ninguna otra cosa. Cada capítulo establece los medios y los métodos para alcanzar las metas de paz y armonía. Ahora bien, la práctica es producto de un profundo y constante anhelo de progreso. El aspirante debe anhelar y no desesperar. Debe perseverar, no clamar por un éxito inmediato. El Gita es como una embarcación que lleva al hombre de su voluntario estado de esclavitud a la libertad que es su propia naturaleza. En ella es conducido de la oscuridad a la luz, de la opacidad al esplendor. El Gita establece para el hombre disciplinas y deberes que están a salvo de la corrupción de las tendencias e impulsos (vasanas) que lo atan a la inexorable rueda de nacimientos y muertes.
En realidad el hombre ha venido a este campo de actividad sólo para dedicarse a la actividad misma y no para ganar el fruto de ella. ?sa es la lección fundamental del Gita. El Gita es la esencia del significado de todos los Vedas. Las actividades dirigidas hacia el exterior, como los sacrificios y las ofrendas, se mencionan en las partes preliminares de los Vedas; las actividades de la mente, que, como las de adoración, se dirigen hacia el interior, se mencionan después; el yoga del conocimiento también es explicado a las mentes así clarificadas y purificadas.
Quienquiera que sea el individuo, por erudito que se considere, no puede escapar del error, y por ello queda sujeto al sufrimiento, que actúa como un freno a su actividad. Arjuna, el gran héroe, con gran capacidad de renunciación y poseedor de inmensa sabiduría, es engañado por la terribles necesidades de la guerra, y su sufrimiento frena también su actividad, confunde el cuerpo con el Ser y empieza identificando a los dos. Le atribuye al Atma (nunca afectado por las características del móvil, cambiante mundo) la irreal y efímera naturaleza de dicho mundo y toma como realidad esta ilusión. Cree que sus deberes, según los establece esa falsa identificación, son su dharma personal. ??sa es la tragedia no sólo de Arjuna sino de la humanidad entera! Por lo tanto, el Bhagavad Gita tiene un valor universal y eterno. Estudiarlo es aprender el arte de nadar a través del mar de la ilusión.
El Gita es la voz misma del Señor Krishna. El hecho de que haya llevado consuelo y liberación a millones de hombres es una prueba de su origen divino. Una persona de menor grandeza no habría podido darle esa autenticidad.
La forma misma como empieza y como termina da la clave del tema que expone. El primer verso se inicia con las palabras “el campo del deber” (dharmakshetra), “el campo de los Kurus” (kurukshetra), siendo la palabra dharma la inicial. El último verso del capítulo final, el decimoctavo, habla de Yatra Yogesvarah Krishno, y en esta palabra (el Señor del yoga), resume el dharma que se enseña. Así resulta claro que la finalidad de la enseñanza es sencillamente ésta: Recuerda el dharma, practica el dharma. ?Cuán significativa es esta palabra! Todos los Shastras* se ocupan de demarcar y definir la naturaleza y las sutiles características del dharma. El Gita incorpora este estudio y este análisis. Es un libro de texto de dharma en todos sus aspectos. Discute todos los principios subyacentes en el dharma.
Arjuna es el individuo (jivi), el cuerpo es el carruaje y el amo del carruaje es Krishna, el Señor. El Señor es el conductor, el inspirador de la inteligencia, Brahman, quien lo incita a dar respuesta a la oración contenida en el mantra “Gayatri”: “Dhiyo-yonah Prachodayat... (Despierta mi discernimiento, ?oh Señor!, y guíame). Los Kurus representan la naturaleza demoniaca; los Pandavas representan la divina. Aquéllos son malos; éstos son buenos, y siempre ha habido conflicto entre los dos. En este conflicto de fuerzas opuestas Krishna (el Ser, el Atma) siempre está del lado del dharma, de la realidad que sustenta, no del error que socava. Si pretenden tener de su lado al Señor como su guía, provéanse de la naturaleza divina, de la cualidades dhármicas, pues el Señor está donde está el dharma.
Por supuesto esto no significa que el Señor no sea omnipresente. La mantequilla está contenida en toda la leche, aunque sólo pueda manifestarse en un producto de la misma mediante el proceso del cuajado y el batido. Del mismo modo, el Señor sólo quiere manifestarse en un lugar mediante el proceso de las prácticas dhármicas. “Donde está el dharma, ahí se puede obtener la victoria”. Arjuna estaba embargado por el aspecto físico y por eso hacía falta bendecirlo con el conocimiento de lo real, del aspecto átmico. Todo el sistema de las prácticas está encaminado a la clarificación de la conciencia del Atma y a la fijación de la atención en él. La enseñanza de Krishna es precisamente ésa; en efecto, constituye la sustancia de la búsqueda de la verdad.

* Shastras se llaman en conjunto las escrituras de la India. Son los códigos que regulan la vida mundanal en todos sus aspectos.

Krishna aclaró muchas dudas que habían embrollado a Arjuna, pero que éste no había expresado. “?Oh Arjuna!, te lamentas porque estos reyes y príncipes parientes tuyos están a punto de morir a manos tuyas. Hablas con ligereza del dharma, pero recuerda: los sabios no se lamentan ni por los vivos ni por los muertos. ?Te digo por qué? Pues bien, tú te entristeces por el cuerpo, que es lo único que se deteriora con la muerte; ?alguna vez te entristeciste por haber sufrido tantos cambios hasta ahora? El infante desapareció en el niño, el niño se desvaneció en el joven, el joven se perdió en el adulto, el adulto se extravió en el anciano y el anciano se extinguirá en la muerte. Nunca lloraste por los cambios que durante tanto tiempo fueron afectando al cuerpo; ?por qué llorar entonces por este último cambio? ?Tienes ahora el cuerpo que tenías cuando niño? ?Dónde está esa estructura que tenías cuando amarraste a Dhrishtadyumna? Tú recuerdas aún esa travesura de muchacho, pero el cuerpo que la realizó ha desaparecido. Igualmente, a pesar de los cambios que tu cuerpo pueda sufrir, el Atma, el esplendor de la verdadera sabiduría permanece inmortal. Establecerse permanentemente en este conocimiento es la señal del sabio”. Así habló Krishna.
“Podrías preguntar si no habría que entristecerse uno cuando los cuerpos junto a los cuales se ha movido y vivido durante tantos años desaparecen de la vista. Pero, ?por cuántos habría que lamentarse en caso de que fuese apropiado entristecerse así? ?Has pensado en ello? La felicidad y el dolor son como el día y la noche. Tienen que ser aceptados, tenemos que vivirlos; si rehusamos, no por ello dejarán de suceder, y no empezarán a suceder porque los deseemos. Ambos se relacionan con lo físico, lo material, el cuerpo, pero no afectan al espíritu, al alma. En el momento que tú te desprendas de los dos, en ese momento estarás liberado”.
El primer discurso, el que empieza con estas verdades, se denomina El desaliento de Arjuna, y es el cimiento mismo del edificio que es el Bhagavad Gita. Cuando los cimientos son fuertes, el edificio es duradero. El Gita, construido sobre este cimiento hace cinco mil años, subsiste firme e inconmovible.
De ahí puede inferirse cuán fuerte es la cimentación sobre la que descansa y cuán sabia es la persona que la realizó.
Lo llaman desaliento, pero ese “desaliento” fue muy provechoso. No era una falta de ánimo ordinaria, pues puso a prueba su sinceridad y constancia, lo indujo a refugiarse incuestionablemente en el Señor. Por eso se le dignifica con el nombre de yoga. El Gita, que empieza con el bishada yoga, termina con el sannyasa yoga: el desaliento se compara con los cimientos y la renunciación se compara con la superstructura. El desaliento es la semilla, la renunciación es el fruto.
Podrá surgir la pregunta ?cómo puede atribuirse a Arjuna una naturaleza pura, la única que se considera merecedora de la sabiduría impartida en el Bhagavad Gita? La palabra “arjuna” significa puro, inmaculado, blanco. Era un nombre muy apropiado y él vivió a la altura del nombre que llevaba. Así fue como obtuvo la presencia inmediata del Señor Krishna, como se convirtió en el medio para el otorgamiento del Gita al mundo.
En éste Krishna utiliza muchas veces la palabra yoga; también describe el estado del individuo durante el yoga; sin embargo, podría surgir una duda en las mentes de quienes hayan leído el Gita acerca de la falta de coincidencia de la palabra usada comúnmente y como la usa Krishna. En algunos lugares él ensalzaba el desapego; en otros declaró que la libertad más elevada puede ganarse mediante la adoración. También se exponen diversos métodos para el logro del estado supremo de éxtasis espiritual. En el octavo discurso hay una explicación del raja yoga, pero no es correcto decir que el Bhagavad Gita es un texto que enseña sólo eseyoga.La entrega absoluta al Señor Krishna, la liberación del triple grillete que lo mantiene a uno sujeto al mundo externo de los objetos, la observancia de buenas acciones y disciplinas virtuosas son las principales verdades que se subrayan en el Gita. El Señor Krishna las señala como las mejores formas de entrenamiento y como los más profundos secretos del progreso interno.
El significado verdadero del Gita no lo captan todos. Famosos letrados y escritores, aunque estaban dotados de rara inteligencia, han fallado en su intento de descifrar el misterio de su mensaje. Los comentaristas hablan del principio del equilibrio perfecto en el centro de todo cambio o del logro de la libertad como lo más importante de todo. Por su lado, otros comparan el Gita con los textos filosóficos occidentales que les son familiares y empiezan a enseñar a las mentes jóvenes con ese estilo. Por supuesto, la renunciación absoluta es muy deseable, pero sólo un número muy reducido es capaz de practicarla. Si una enseñanza espiritual ha de lograr aceptación universal, deberá tener disciplinas que puedan practicarse en la vida diaria y sus actividades. La forma más elevada de practicar el dharma consiste en que cada uno siga su propio dharma (swadharma) con valentía. Respecto a este problema hay un conflicto entre la religión y la moral. “Es difícil, preñada de peligros”, dice el Señor al referirse a la disciplina moral. ?Cuál acto es legítimo y cuál no? ?Cuál acto es aceptado por la moral y cuál no? La gente ha luchado y lo sigue haciendo por decidir esto; pero Krishna mencionó la clase de actos que son meritorios en las siguientes estrofas:
Fija tu pensamiento en mí, dedícate a mí, adórame,
ríndeme homenaje, tú me alcanzarás.
Yo te declaro la verdad pues tú eres mi bienamado.
?sta es mi enseñanza, mi gracia.
?ste es el sendero para venir a mí: abandona todos los dharmas,
ríndete a mí, no te aflijas,
yo te liberaré de las consecuencias de todos tus actos.
Noten el significado de estas estrofas. ?No es suficiente este acto de rendición para salvarlos y liberarlos de la ronda de llegar a este mundo, permanecer en él y abandonarlo? Verlo a ?l en todos los seres, ser conciente de ?l en cada momento de la existencia, sumergido en la bienaventuranza de ese conocimiento, fundirse en la relación producida por la profunda devoción y amor hacia ?l, dedicarle todos los actos, grandes y pequeños (deseo, voluntad, actitud, actividad, fruto, consecuencia), la renuncia a todo apego al yo y la ejecución de todos los actos con espíritu de desapego pleno de veneración, eso es lo que el Señor busca.
Claro que es difícil esta entrega total, pero si el hombre hace un esfuerzo mínimo por lograrlo, el Señor le da valor para seguir hasta el final. ?l caminará a su lado y lo ayudará como un amigo, lo conducirá como un guía, lo protegerá del mal y de la tentación, será su báculo y su sostén. El Señor dijo: “Esta conducta, si la sigues aun en pequeña medida, te salvará del aterrorizante temor”. El acto de seguir el dharma crea por sí mismo una fuente de alegría, es el sendero con menos obstáculos. Eso enseña el Señor.
Te acercarás a mí, es decir, comprenderás mi misterio, penetrarás en mí, alcanzarás mi naturaleza. En estos términos se recomienda la práctica para adquirir la naturaleza divina, la existencia en Dios y la manera de fundirse con Dios. Cuando se ha alcanzado un estado que permite ver a la divinidad en todos los seres, cuando cada instrumento de conocimiento traiga la experiencia de esa divinidad, cuando sólo ella sea vista, olida, gustada, oída y tocada, el hombre sin duda se convertirá en una parte del cuerpo de Dios y vivirá en ?l y con ?l. Al asumir este deber para lograr su propio progreso, obtendrá nuevo vigor desde el primer paso. Una nueva y más pura alegría lo hará estremecerse, saboreará la plenitud de la bienaventuranza, sentirá la frescura de una nueva beatitud.
Este dharma no es prescrito ni recomendado sólo para hombres extraordinarios. Está al alcance de todos, pues todos tienen hambre de Dios, todos tienen el discernimiento requerido para descubrir que hay algo fundamental detrás de todo este cambio. Aun el más nefando pecador puede limpiar rápidamente su corazón y volverse puro mediante su entrega al Señor con sincero arrepentimiento. Por tanto, el mandato del Señor es que cada quien siga el dharma especial para él señalado; cada persona debe planear su vida acorde con los cimientos espirituales de su cultura, debe abandonar la visión “objetiva” y escuchar la voz de Dios.
Los nacidos en la India deben hacerse merecedores de este privilegio escuchando la voz del líder de la India, el mismo Gopala, y deben manifestar la divinidad latente en ellos en cada palabra que pronuncien, en cada letra que escriban, en cada deseo que alberguen, cada pensamiento que forjen y cada acto que ejecuten para obtener cosas materiales, como son el alimento, el abrigo o la salud. Sólo entonces podrá esta nación demostrar al mundo la excelencia de la antigua religión, el Sanathana Dharma, su don especial para la humanidad, y asegurar la paz para ella misma. Sólo los actos acordes con este dharma pueden conferir la fuerza espiritual necesaria para enfrentarse a todas las crisis y obtener la victoria. El sagrado Gita otorga ese don indicando claramente el camino.

 

Texto introductorio del libro El Gita de Sathya Sai Baba, un torrente de sabiduría, publicado por Ediciones Sai Ram.
Otros libros de Sathya Sai Baba
Vidya. Conocimiento y enseñanza.
Jñana. La senda del conocimiento
Sathya. La senda de la verdad.
Prashanti. La paz suprema.
Publicaciones Sai Ram
El juego cósmico divino. La sabiduría de los Vedas.
Palabras de amor.
Editorial Yug



©Yug S.A. C.V. Puebla 326-1, Col. Roma, México D. F., CP 06700 Tel. 5553 5531, email: franquicias@yug.com.mx

Servicio al Cliente
Los precios que muestra nuestra página están en pesos mexicanos Todos los precios y existencias están sujetos a cambio sin previo aviso.