El círculo de soñadores conscientes
Daniel Stone y Arbolita Pashak
El círculo de soñadores consciente fue llevado a cabo en diciembre de 2006 en el Centro del Sueño Consciente, en el desierto de San Luís Potosí, México. El Centro se localiza debajo de la montaña sagrada al final de la ruta de peregrinaje de las comunidades Wixarica. Este lugar tiene fuertes energías que son buenas conductoras para este tipo de trabajo.
Al final de tres semanas de trabajo compilamos la información y evaluación de nuestras experiencias y aprendizajes para este artículo. El intento del grupo con este informe es comunicar las energías que fueron canalizadas con este trabajo. Decidimos definir los términos usados para ser comprendidos claramente, es importante para los miembros de este círculo expresar desde el corazón y la experiencia para definirlos.
¿QUÉ ES UN SUEÑO CONSCIENTE?
Todo es soñado. El primer soñador o soñador primigenio es el universo. Un sueño consciente es el momento entre tiempos cuando uno conecta con el soñador consciente primigenio. Es el momento consciente donde se tiene conexión o co-creación con el intento original o la semilla que motivó nuestra existencia y por lo tanto del estado en que se encuentra el ser.
¿QUE ES UN SOÑADOR CONSCIENTE?
Un soñador consciente sabe que es co-creador, no sólo de su propia experiencia, sino a la vez de la experiencia del universo en el que vive. Una persona que está atenta, un canal, un conector de vibraciones. Puede
conectar el sueño nocturno con el diurno por que sabe que los mundos de los sueños nocturnos y el de la conciencia diaria “normal”, el de la meditación y el del viajar con la mente (con esto hablamos de los estados alterados de la mente no solamente exclusivos a los inducidos por sustancias ajenas al cuerpo), están todos conectados. Usando técnicas específicas uno se puede mover libremente a través de estos lugares que son capaces de generar el sueño.
Un soñador consciente sabe que aun el más pequeño cambio que se opere en su persona puede tener un impacto en todo el mundo y por eso toma la responsabilidad de sus pensamientos, palabras, acciones y no acciones. Él reconoce que está al servicio de la humanidad y de la consciencia universal y con este intento apunta a la impecabilidad. ¡El papel del soñador consciente se realza seriamente con la habilidad de poder mantener un corazón abierto!
¿CUAL ES EL TRABAJO DEL SOÑADOR CONSCIENTE?
Primeramente estuvimos de acuerdo que ciertamente no alcanzamos el nivel de soñadores conscientes todo el tiempo, ni siquiera la mayoría del tiempo en realidad. Mucho del trabajo fue y es el aprender a vivir uno con el otro dentro del círculo y sobrepasar las diferencias. Éste es el crecimiento personal necesario antes de que uno se pueda abrir al trabajo transpersonal en el tiempo. Nos dimos cuenta que pasamos mucho tiempo en el pequeño mundo de nuestra personalidad y que esto toma mucha, si no es que toda nuestra energía, y había mucho trabajo tan sólo abriendo el espacio necesario para abrirnos a la sensibilidad requerida para ser un soñador consciente. Cuando pudimos logar este estado, entendimos que estábamos extendiendo nuestra consciencia desde la atención física de nuestro cuerpo (o sea la personalidad) hacia otras frecuencias vibratorias del universo. Estábamos desarrollando la habilidad de extender nuestro cuerpo del sueño para escuchar y recibir algunos de los diferentes lenguajes que están presentes en el universo. Estábamos abriendo nuestro corazón al misterio del universo. Nos convertimos en médium o interpretes, recibiendo y transmitiendo información, integrando en un solo baile lo visible y lo invisible.
¿CUÁL ES EL TRABAJO DE UN CÍRCULO DEL SUEÑO CONSCIENTE?
Este círculo se juntó dentro del contexto del fin del calendario maya. Nosotros no estamos preocupados tanto por la fecha en sí (2011, 2012, 2042), estamos más bien conscientes del proceso de muerte y transformación que hay en el planeta ahora, un cambio de consciencia. El circulo está escuchando para sentir nuestro lugar como individuos y como parte de una comunidad dentro de esta transformación de la consciencia. El círculo canaliza información a través de la meditación, el viaje y la ceremonia que comunican el conocimiento que rodea la tierra y los cambios de consciencia. El soñador consciente toma la responsabilidad no sólo de canalizar la información, sino también la responsabilidad de diseminarla y llevarla a nuestras vidas diarias, nuestro trabajo y nuestra cultura. Para lograr esto el círculo se abre conscientemente hacia los animales, las plantas, los árboles, la montaña, el agua, el planeta Tierra y otros cuerpos celestes como parte del círculo. El circulo trata de aprender a abrir el corazón al amor incondicional dentro de nuestras comunidades.
Todos en el círculo están escuchando a la conciencia del universo y entendiendo su lugar en el cambio del tiempo.
¿QUÉ INFORMACIÓN RECIBIÓ ESTE CÍRCULO?
Mucha de la información es difícil de poner en palabras. La información vino mucho en forma de sensaciones, sentimientos, colores, formas. Algunas veces podíamos verbalizar directamente la información con palabras, pero para muchos de nosotros las palabras llegaron después. Toma tiempo digerir y encontrarle forma a esta información.
En momentos el círculo claramente se conectó con la espiral del tiempo (un concepto de la cultura maya), así que pudimos sentir esta apertura que se está llevando a cabo a través de la espiral. La oportunidad para muchas almas de dejar sus ciclos kármicos y ser liberadas al siguiente estado del sueño o bardo (si utilizamos un termino del Tibet) está aquí, el acceso a esta información no existe solamente al final de este gran ciclo, como lo indican las tradiciones mayas y de la India, esta información siempre está disponible pero ahora es más accesible por el acomodo particular de estos movimientos de círculos y espirales en las constelaciones. A través de estos movimientos, el tiempo y el espacio están coordinando de manera natural un tipo de puente, la apertura que todos pudimos sentir. Para algunos éste es el único tiempo en el cual pueden sentir esto y liberarse, en un tiempo aproximado de 26 000 años (aproximadamente la duración de este calendario maya) porque subsecuentes tiempos de vida requerirán mucho más trabajo para poder tan sólo acercarse a esta conciencia. Y con esto entendido, definitivamente lo pone a uno alerta y despierto.
Teníamos el sentimiento o sentido de un “nuevo sueño”, éste era más fácilmente percibido desde el lugar del corazón que desde el lugar de la mente. Lo más cercano que lo podríamos describir con palabras es amor y la forma de liberarlo en el acto, fluidez. Para muchos en el círculo el aprender a cómo morir y a dejar ir era una lección continua. Tuvimos que morir varias veces para abrirnos a este nivel del cambio. Esto fue una gran lección de humildad. Trabajar en círculo es disciplina constante, particularmente para personas mentalizadas en la individualidad y educadas a pensar desde el ego. Sintonizar un círculo que canalice estas energías, nos requirió lo que alguien llamó “honestidad brutal”.
El ego da lugar a algo más grande. Esto es la disciplina, la curva de aprendizaje. El desierto nos ayudó ciertamente, este vórtice constante nos ayudó a dejar ir nuestra atención fijada en el cuerpo físico, a su vez fijado por tiempo y espacio, y así poder abrirnos a las vibraciones del color y del sonido.
Ciertamente el circulo canalizó amor incondicional, particularmente en el temazcal. En esta matriz de tierra, con la presencia de la planta sagrada, abrimos al corazón en donde pudimos sentir el dolor dentro del amor, la parte del corazón humano que aún tiene miedo a abrirse. Un miembro vino a canalizar claramente el mensaje de que aquellos que aprendan a sanar su corazón roto, serán grandes maestros del corazón. Este nuevo sueño o vibración del corazón absorbió este dolor y fue en si una curación. Esto está más allá de la dualidad del amor/odio, dolor/placer, es una frecuencia vibracional que trae claridad. Fue extraordinaria la experiencia de la consciencia humana alcanzando no menos que la infinidad.
Estábamos conscientes de la importancia del Sol y las estrellas como maestros y que este nuevo sueño o sentimiento viene de ahí. También estábamos conscientes de la importancia de la Luna y de las enseñanzas de otros planetas de nuestro sistema solar. Ellos son parte de nuestro circulo y maestros. Trabajamos con el cráneo de cristal interno, nuestra inteligencia cristalina, lo cual clarifico nuestras sensibilidades y magnificó nuestro intento de comunicarnos con otros niveles de conciencia en el universo. El arco iris vino hacia nosotros recurrentemente no sólo como símbolo, sino como una realidad energética. Los colores eran en sí puentes entre tiempos y espacios. El rojo, por ejemplo, vibra no sólo en nuestra sangre humana, si no que también en otros hermanos de sangre en el universo. Al abrirnos a la vibración de este color, fue posible conectarnos con ellos.
Encontramos que para conectar con estas vibraciones, a lo que algunos le llamamos lo “espiritual” es posible por medio no solamente de rituales complejos o prácticas esotéricas, sino que esto también es posible a través de nuestras actividades diarias, al estar en contacto tan sólo con color, con sonido, con forma, con los biorritmos de la vida.
Encontramos que había mucha conexión entre nosotros a través de los sueños nocturnos, aquí es donde mucha de la información importante acerca de cada uno llegó a nosotros, ayudándonos a superar las dificultades de la personalidad, a entender lecciones sobre la tolerancia, la compasión, la paciencia, la diplomacia. Aprendimos a ceder y también aprendimos que al estar conscientes tendremos más responsabilidad y que para poder recibir hay que dar.
El karma de cada persona está ligado al círculo, pero el trabajo del círculo y del soñador consciente está ligado al karma de la humanidad, cualquier pequeño desacuerdo nos puede recordar las tremendas guerras.
Cuidado… cuando estamos en duda siempre preguntamos a la montaña.
También trabajamos con Venado Blanco, niño de un año y cuatro meses que es hijo de los facilitadores del círculo. Reconocimos que él tenía una manera diferente de canalizar la información, posiblemente con más fluidez que los adultos, teníamos trabajo para aprender a leer sus señales. Venado Blanco parecía estar naturalmente en contacto con lo que nosotros estábamos, a veces, luchando por re-conectar.
¿Y AHORA QUÉ?
Nosotros sentimos que esto sólo fue el comienzo, duro pero a fin de cuentas sólo el comienzo, una iniciación parcial para encontrar la forma y definir el trabajo. Si logramos nuestras intenciones en desarrollar un círculo del sueño consciente, pero sentimos que la próxima vez podemos ir más lejos. Tenemos un año para reflexionar y escuchar. Para abrir otra vez el círculo el próximo noviembre/diciembre del 2007, más claros en nuestra intención y con un sentido más claro de por qué estaremos ahí y lo que vamos a hacer.
Daniel Stone ha estado trabajando con los círculos de sueño consciente en el norte desértico de México desde hace algunos años. Es autor del libro The Dreamer Who Dreams You. The Shaman, the Buddha, and the Conscious Dream, próximo a publicarse en español. Más informes en www.12consciousdreamers.com y www.paintingthefuture.com
La pintura que ilustra nuestra portada es de su autoría. En su página web puede ver otras de sus obras. |