Feng shui en el diseño arquitectónico contemporáneo
Hank Reisen
A mucha gente le interesa aplicar los principios del feng shui cuando diseñan una nueva casa o adición. Les intriga el proceso empleado al acercarse por primera vez a un terreno nuevo o analizar una estructura ya existente para mejorar su feng shui. La idea de utilizar conceptos aparentemente extraños puede intimidar un poco al principio, mas las soluciones que esta arte-ciencia aporta son accesibles para todos.
Existen varias escuelas de feng shui, siendo las más comunes la Escuela de la Forma y la Escuela de la Brújula. Una práctica más reciente es la de la Secta del Sombrero Negro impartida por el profesor Lin Yun. Si bien los diversos enfoques se sirven de los mismos fundamentos teóricos de la filosofía china, son muy distintos y no siempre llegan a las mismas conclusiones. Con frecuencia se pregunta qué escuela es la más eficaz. En verdad, cada una tiene su mérito, pues se complementan y sirven para diversos fines. Trabajar con un conocimiento de los varios sistemas brinda una mayor comprensión de la forma en que se comporta el Chi en un espacio determinado.
El empleo de distintos sistemas de feng shui es análogo a la forma en que debe analizarse un espacio arquitectónico desde una serie de perspectivas para llegar a un diseño que satisfaga todas las necesidades que se consolidarán en un edificio. El diseñador debe crear una estructura sólida, estancias de dimensiones apropiadas al uso que se les dará y un patrón de circulación adecuado, así como dirigir la plomería, cableado y ductos para que distribuyan agua, electricidad y calor al destino deseado. Cualquiera de estos detalles pudiera ser objeto de un estudio por separado, pero el verdadero desafío estriba en combinar todos estos sistemas dentro de un ambiente sustentador y estéticamente agradable para que la gente viva, estudie o realice sus negocios.
Cada escuela de feng shui se concentra de manera ligeramente distinta en las formas en que el Chi afecta la calidad de la vida humana. La Escuela de la Brújula utiliza una brújula especial llamada loupan para orientar las construcciones, alinear la nueva estructura con las formas geofísicas dominantes y los patrones energéticos. La Escuela de la Forma examina más detenidamente el efecto que la ubicación, la configuración del terreno y las estructuras pueden ejercer sobre la edificación o propiedad de que se trata. La Secta Negra del Feng Shui incorpora muchos de los conceptos tradicionales de la Escuela de la Forma. Asimismo analiza los sitios aplicándoles el diagrama del bagua, que representa los patrones energéticos básicos de la vida aplicados a sitios en donde existe actividad humana.
En términos arquitectónicos, puede decirse que todas estas escuelas diversas son capaces de funcionar en niveles diferentes. Pueden examinar los patrones de toda una región, el contexto general de un sitio y el terreno específico de una estructura, así como su ambiente interior. Al integrar las técnicas de más de una escuela, se puede diseñar para lograr el mejor feng shui posible.
PANORAMA GENERAL
¿Cómo se elige un sitio, se diseña una casa o se modifica una construcción actual a fin de crear buen feng shui? El profesor Lin Yun proporciona una guía básica citando el siguiente refrán chino: “feng he, ri li, shui qing, shu mao”, que significa “Viento suave, sol cálido, agua clara, vegetación frondosa, los ingredientes esenciales para un sitio con buen feng shui”.
En efecto, búsquese un sitio y una localización específica para la construcción con un Chi que apoye y realce la vida, donde los humanos vayan a prosperar. Entre las primeras preguntas importantes, están: ¿Cuáles son las formaciones naturales dominantes? ¿Hacia qué dirección mira la propiedad? ¿Cómo entra a ella una persona? ¿Qué configuración tienen otras formaciones naturales y edificios adyacentes?
Véase si el sitio está respaldado por una montaña u otra gran formación natural con colinas flanquéandolo a uno y otro lado. Estos elementos proporcionarán una sensación de apoyo, cercamiento y equilibrio. También es importante que al frente del sitio exista un área abierta y relativamente plana tal como un prado, campo o estanque, que permita al Chi acumularse y beneficiar la residencia. En el feng shui tradicional esto se llama ming tang o vestíbulo brillante. Idealmente también debe haber alguna colina o edificación pequeña o detalle pequeño del paisaje un poco retirados de esta área que sirva para retener el buen Chi dentro del ming tang, así como para dar una buena vista y un punto cercano de interés visual.
Los sitios con el mejor feng shui son aquéllos envueltos desde su parte posterior por montañas que crean un cerco benéfico en la forma de un sillón de brazos.
La dirección hacia la que mira el cerco también es importante. Tradicionalmente el frente ideal debía mirar hacia el sur, lo que congenia con el diseño moderno en cuanto a la ubicación de la calefacción solar pasiva en climas templados y protección contra los vientos invernales dominantes. Cuando el sillón da el frente hacia otros puntos cardinales, podría ser que no aportara los mismos beneficios climáticos, si bien aún se le consideraría propicio al proporcionar una sensación de protección psicológicamente cómoda.
La forma en que entran las personas a un sitio también afecta el feng shui. Los caminos para personas y vehículos y vías de acceso que serpentean como el sendero de un jardín chino favorecen el flujo suave del Chi. Los caminos rectos y largos directamente dirigidos al sitio se consideran desafortunados porque el Chi llega en forma demasiado penetrante o perjudicial.
Los lugares de poder, como templos, iglesias, palacios o sedes políticas, son la excepción a esta regla. Los caminos rectos y largos funcionan como medio de concentración del Chi en el punto terminal, que a menudo alberga el altar o el asiento de la persona más importante. Debe entonces evitarse que el Chi que fluye rápidamente afecte de modo negativo su entorno, mediante la colocación de objetos o elementos arquitectónicos como incensarios, esculturas, mamparas decorativas o fuentes que obliguen al Chi a fluir a su alrededor y volverse más manejable.
Las formas de otros detalles del terreno o de edificaciones visibles desde el sitio lo influyen por asociación simbólica con la energía a la que su forma recuerda. Por ejemplo, se cree que la aldea China de Canpo produce eruditos por la influencia de una cadena montañosa cercana con forma de un soporte para pincel de escribir. Los aldeanos han reforzado dicha influencia benigna al construir en el pueblo un camino denominado Senda del Pincel de Escribir, dispuesto de manera tal que parece un pincel descansando en el recodo de la montaña; y para intensificar esta analogía erudita, bordearon los lados de este camino con grandes rocas en forma de tinteros.
ADAPTACIÓN A UNA ESCALA MENOR
Estos mismos conceptos del feng shui, con algunos ajustes, son aplicables en menor escala. Un buen ejemplo es el ming tang o área abierta al frente de la estructura donde el Chi benéfico puede acumularse. En ciudades diseñadas según los principios del feng shui, como Pekín o Seúl, el ming tang es una gran planicie cercada por montañas. El ming tang para el complejo de un templo o una casa sería proporcionalmente menor, y tendría el objetivo de establecer un estanque o fuente de buen Chi que beneficie a los ocupantes de la ciudad, estructura sagrada o gubernamental, edificio de oficinas o residencia. Incluso en la escala de una oficina o estudio debiera existir un “vestíbulo brillante” enfrente del escritorio.
Para los sitios urbanos se aplicarán los principios de la naturaleza a las estructuras artificiales, considerando los edificios como montañas y los caminos como ríos. En una ubicación ideal, el edificio que usted desee adquirir o construir tendría un gran edificio o estructura sustentadora por atrás (montañas) con construcciones equilibradas de dimensiones ligeramente menores a derecha e izquierda. Un ming tang o área abierta bien proporcionado presentaría caminos curvados que envolverían el sitio al frente (ríos) y un árbol en un parque más allá de esta área.
Ya que no todos los sitios poseen esta configuración ideal, préstese gran atención a la forma en que el terreno se inclina en relación con la estructura. Cuando haya un declive del terreno desde su parte posterior, se requerirá compensar la falta del apoyo que una montaña o edificio mayor habrían proporcionado. Una plataforma de árboles altos y rectos, elementos arquitectónicos verticales, terraplenes o vallas en el patio posterior brindarían este apoyo y evitarían la salida del Chi, y por ende la del dinero y las oportunidades. El principio de feng shui “montañas atrás y agua al frente” es una guía acertada cuando se trata de examinar las relaciones entre el agua, caminos y otras vías de circulación, y el edificio.
Indagar sobre los usos previos de la estructura y la fortuna de sus ocupantes anteriores nos permitirá una percepción del Chi de nuestros antecesores, de cómo los impactó el feng shui y qué energías del pasado persisten en la estructura.2
2 Para información sobre un ritual de limpieza, consulte el capítulo “Los huesos de su casa”, en el libro Feng shui para la salud del cuerpo y el espíritu,de Jami Lin.
Verifique si existen líneas o flechas secretas, es decir, energía negativa invisible y dirigida hacia el sitio, cuya influencia puede ser oculta pero intensa. Estas flechas secretas pueden ser formas o bordes puntiagudos o en ángulo recto en construcciones vecinas, tales como esquinas, aristas, crestas y aleros, o en elementos del paisaje.
Si no es posible evitar estas flechas al construir, deberá cuidarse de no situar ventanas o puertas en su camino. Delante de las flechas deben situarse muros sólidos o formas que desvíen, o bien colocar en su camino elementos de paisaje tales como figuras de piedra, ilustrando así claramente el concepto taoísta de que “una onza puede desviar mil libras”.
CÓMO EVALUAR EL CUERPO DE UN ESPACIO
El trazado, configuración, estructura y elementos de un edificio o casa crean lo que puede llamarse sus huesos.3 Los elementos de la construcción son un tema en donde existe acuerdo general entre las diversas escuelas de feng shui y la práctica inteligente del diseño.
Las puertas son las bocas de una construcción.
Evite situar una puerta directamente enfrente de una flecha secreta.
Una flecha secreta creada por un camino recto también se llama intersección en T.
Dispóngase una entrada acogedora y abierta. Evítense elementos que bloqueen, como árboles o postes telefónicos.
Esto permite que el buen Chi entre desde el ming tang manteniendo las oportunidades del mundo exterior fácilmente accesibles a los ocupantes. Evítese que las puertas delantera y trasera queden alineadas en línea recta.
LAS VENTANAS, OJOS DE LA RESIDENCIA
Las ventanas deben ubicarse de tal manera que provean buen flujo, luz natural y ventilación, y distribuirse apropiadamente para no deslumbrar ni crear desequilibrios en la iluminación. Su ubicación debe aprovechar cualquier vista o escena hermosa y evitar resaltar cualquier vista de connotación negativa.
Las circulaciones establecen los patrones de movimiento y el flujo del Chi
El sendero serpenteante en el jardín es un buen modelo. Los corredores largos, rectos y estrechos crean Chi de mala calidad y causan problemas en su punto terminal; también dividen un espacio en lados, impidiendo así la interacción deseada de yin y yang, que es una de las metas fundamentales del buen diseño en el feng shui.
Las escaleras crean descenso de flujo de Chi
Las estructuras con escaleras situadas directamente frente a puertas exteriores pueden provocar que se pierda el Chi. Lo mejor es ubicarlas de modo que envíen el Chi a una zona donde su aumento pueda beneficiar a los ocupantes, como la cocina, sala de estar o estudio.
La proporción y las dimensiones son de suma importancia
Las dimensiones de las edificaciones y estancias y la composición de elevaciones son cruciales tanto desde la perspectiva arquitectónica como del feng shui. Empléense formas y razones proporcionales como pi o la sección áurea. Las normas geománticas chinas ayudan a establecer la proporción correcta entre anchura, longitud y altura y la composición apropiada de construcciones, estancias, empotrados, puertas, ventanas y acabados.
Los elementos estructurales afectan el espacio
Las vigas, columnas, pisos, techos y cielos rasos pueden alterar el feng shui de un espacio. Como regla general, deben evitarse las vigas sobre áreas importantes. Se pueden utilizar columnas para definir un espacio, pero sin que su ubicación bloquee el flujo del Chi. Las aristas de columnas y las esquinas exteriores deben estar en zonas donde no causen problemas; si no es así, deben redondearse o modificarse para suavizar su efecto.
Deben evitarse los cielos rasos que bajan en una sola dirección, o equilibrarlos con formas contrarias.
Los materiales dan equilibrio
Los materiales y colores poseen cualidades como dureza y suavidad, calidez y frialdad, aspereza y tersura. Estas polaridades pueden considerarse como yin y yang, pueden utilizarse para equilibrar el Chi en espacios arquitectónicos y deben elegirse adecuadamente.
CONFINES Y LÍMITES: INTERACCIÓN YIN/YANG
La transición entre el área construida y la de jardín puede resolverse mediante voladizos en el techo, plataformas, gradas o bordillos para permitir el máximo juego entre yiny yang: entrada y salida, sombra y luz. Otras situaciones, como la de un baño junto a una cocina, que son comunes por razones prácticas de plomería, requerirían una separación fuertemente definida. Una solución es un muro sólido y aislante, con la puerta bien alejada de la zona de separación. Así se separará la energía de la cocina, con su principio de absorción de energía, de la energía del baño con su principio de eliminación de energía. Al utilizar los elementos, manténgase el fuego y tierra de la cocina alejados del agua del baño.
La disposición de las habitaciones en la construcción también puede obedecer a una perspectiva del yangy el yin. El frente de una edificación se considera yang, con un simbolismo de sur, mundo exterior, público. Hacia la parte posterior, la edificación se vuelve yin: simbólicamente norte, mundo interior, privado. Este concepto se encuentra desarrollado a un grado extremo en el palacio del emperador en la Ciudad Prohibida de Pekín, quizá el espacio más concientemente diseñado según los principios del feng shui en el mundo.
La parte frontal de la residencia es más pública, como son el recibidor y la sala de estar. El sector posterior, o más alejado de la puerta principal, es más privado y mejor para situar los dormitorios. Siempre hay excepciones a estas reglas. El diseño eficiente y los principios del feng shui toman en cuenta otros elementos como el sitio, el Chi existente y factores temporales.
El yin y el yang también otorgan personalidad energética a los flancos de una construcción. Al izquierdo se le considera simbólicamente este o yang, y al derecho, oeste o yin. Los flancos de una edificación deben reflejar un equilibrio entre yang y yin así como el terreno ideal posee formaciones naturales equilibrantes hacia derecha e izquierda. La zona central de una edificación representa la posición Tai Chi. Definitivamente se desaconseja situar una cocina o baño en esta posición, ya que toda la energía benéfica sería eliminada por el drenaje central.
Las asociaciones del bagua que hace el feng shui de la Secta Negra ofrecen un marco útil para analizar las energías de varias zonas de la edificación; y los puntos cardinales de la Escuela de la Brújula sirven para determinar el trazado o plano de la residencia u oficina. Cuando los matices de yang y yin existentes en toda la estructura se derivan de las verdaderas orientaciones magnéticas, adquieren una relación auténtica con el sol y la naturaleza. Un ejemplo de esta práctica es la ubicación al este de las habitaciones que más se beneficiarían de la energía del sol naciente.
Como en el caso de la arquitectura, la práctica más elevada del feng shui consiste en mucho más que la mera aplicación de una amalgama de reglas o resoluciones a problemas mediante una sola disciplina. El feng shui trasciende las soluciones prácticas a problemas para crear una combinación armónica y placentera de espacio y forma y sombra y luz. La práctica del feng shui y la comprensión más profunda de este complejo sistema se conjuntan en la ecuación más simple: el Chi y la naturaleza del Yin y el Yang.
Bibliografía recomendada:
Bases del feng shui,
Construya y decore con feng shui, de Jami Lin, Editorial Yug.
Manual del auténtico feng shui, de Raul de Soroa.
El pequeño libro del Yin y el Yang, de Karuna Aisha.
Feng shui, armonía para tu hogar, de Mónika Koppel.
Feng shui y arquitectura terapéutica
A. T. Mann
Los chinos basaron la orientación y ubicación de edificaciones en el funcionamiento de misteriosas fuerzas terrestres conocidas como feng shui, literalmente vientoy agua. La tierra está surcada por líneas de energía que afectan y son afectadas virtualmente por todos los fenómenos geográficos y topográficos, lo que significa que somos influidos por nuestro ambiente y a nuestra vez lo modificamos al actuar dentro de él.
Para entender la propuesta del feng shui figurémonos el sistema paralelo de la medicina china, basado en la interacción y equilibrio de los doce canales de energía o meridianos que viajan por nuestro cuerpo transportando información y energía vital distribuyéndola a diversos sitios y órganos internos conectados con salidas externas. A lo largo de los meridianos se ubican cientos de puntos de acupuntura. En el feng shui, de igual modo, existen fuerzas interconectadas en la tierra que transportadas por el viento, son susceptibles de modificación.
Cada uno de los canales energéticos de la tierra y de nuestro cuerpo contienen elementos yin/pasivos y yang/activos. Para obtener salud y buena fortuna, es indispensable el equilibrio entre los dos tipos; las energías yin/yang nunca se separan porque existen en todas las cosas en alguna proporción. El fundamento de la filosofía vital china es la acción recíproca de estas dos energías en continua danza, y tanto la arquitectura como la ciencia de la curación son bases populares y necesarias para su interacción. Las corrientes cósmicas reciben en conjunto el nombre de Chi, el mismo que describe la energía vital que recorre rítmicamente el cuerpo.
El feng shui aprovecha principios como la astrología y los fenómenos psíquicos y físicos para determinar si la ubicación, forma y orientación de un edificio son propicios o no. Como la medicina china, ofrece diagnóstico y métodos terapéuticos. Las estructuras que aprovechan los elementos naturales y utilizan su energía son lugares favorables para vivir, trabajar o sepultar a los muertos; los lugares antagónicos a estas energías son insalubres y poco propicios.
AGUA Y MONTAÑA
Dos formas naturales básicas que deben respetarse y utilizarse son el agua y las montañas. El agua lleva el principio activo mientras las montañas contienen el principio pasivo. El agua nutre y las elevaciones separan. La interacción y la armonía entre agua y montañas son esenciales para la selección adecuada de sitios para edificaciones.
El agua es la esencia de la vida y elemento crítico para sus procesos. El flujo del agua en el paisaje determina la potencia del mismo, y su claridad muestra las cualidades positivas del Chi que transporta a la tierra. El flujo, ubicación, profundidad, pureza y fuerza de las extensiones de agua se toman en cuenta para evaluar la localización de un edificio. El agua fluye de arriba abajo y la orientación del edificio puede ir en pro o en contra de ese movimiento subterráneo. La ubicación de edificaciones sobre estas corrientes de agua indica mala salud y energía perjudicial para esa zona. Las corrientes electromagnéticas generadas por el agua corriente pueden quebrantar el campo energético humano. Como el agua se origina en montañas o colinas y fluye hacia abajo, las edificaciones deben respetar su relación con las montañas y colinas dentro de su campo de visión.
Las montañas son intersecciones de tierra y cielo y dispensan energía a la tierra circundante. Los geománticos chinos comparaban las montañas con dragones portadores de poder e influencia, para bien o para mal, sobre la riqueza y la felicidad de los habitantes. Mantener contentos a los dragones del paisaje traía prosperidad a quienes habitaban en y alrededor de ellos; importunarlos con insensibilidad o maltrato traía enfermedad y pobreza, si no ruina total.
Todas las formas naturales en el paisaje encierran significado para los chinos y corresponden a las cualidades animales que reflejan. La orientación y la ubicación aprovechan estas fuerzas o bien las combaten. No sólo afectan la suerte de los habitantes, sino que deciden la prosperidad y salud de quien viva al alcance de su influencia. Lo sensato sería prestar atención a las energías terrestres y respetarlas.
Las venas y meridianos del paisaje bajan por las laderas de las colinas y los valles, entrecruzándose para crear nudos energéticos de actividad. Algunos sitios obtienen Chi benéfico mientras otros se ven privados de él y llevan a sus habitantes al estancamiento. La localización correcta aprovecha el Chi en los puntos donde está más cercano a la superficie y que se indentifican fácilmente por el follaje frondoso, árboles fuertes, suelo fértil y habitantes prósperos y sanos. Deben evitarse los valles planos, áreas sin agua corriente cercana, o donde la topografía es demasiado violenta (una cola o boca de dragón amenazantes).
Para la mayoría de nosotros, estos principios suenan ciertos, mas su aplicación a situaciones reales resulta sumamente difícil, y es muy raro que un arquitecto que los conozca tenga oportunidad de aplicarlos a todo un sitio en construcción. Antiguas tradiciones continúan vivas y contienen el misterio, la magia y la espiritualidad que buscamos: entre otras, las escuelas de las grandes catedrales, la religión y arquitectura egipcias, el pensamiento indio y su manifestación en su arquitectura sagrada, los templos budistas y mezquitas islámicas, monumentos megalíticos y teatros memoriales. Ciertas edificaciones y monumentos que todos conocemos y amamos poseen fundamentos lógicos y emocionales inherentes: Stonehenge, el Taj Mahal, las estupas del subcontinente indio y muchos otros.
De todas las artes secretas orientales, el feng shui es el más universal. Une la astrología, orientación, terapéutica, energías terrestres, ancestros, geometría, configuración, color, tiempo, y sus interacciones espirituales. El feng shui es el medio de devolver lo sagrado a la arquitectura.
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