Beber agua alotropizada para mantenerse sano
El agua y la salud
Rosaura Heredia
Cuando nos sentimos mal, estamos agotados o simplemente destemplados, tendemos a buscar soluciones complicadas, pero la respuesta puede ser increíblemente sencilla: ¡simplemente, bebe más agua! Puede que el agua sea la única medicina que la mayoría de nosotros necesite.
Una de las principales causas de las enfermedades es la deshidratación.
Todos somos criaturas acuáticas, necesitamos agua. Si no bebemos la suficiente podemos dañar nuestros cuerpos y nuestros cerebros; nuestros procesos corporales pierden eficacia y podemos sufrir estrés y depresión, así como una amplia variedad de dolores físicos. Cuando dejamos que nuestras células se mueran de sed, empiezan a quejarse y pueden darse muchas reacciones adversas. Un cuerpo puede sobrevivir sin alimento durante semanas, pero sin agua nadie puede durar más que unos pocos días. Nuestros cuerpos necesitan 2 litros de agua al día.
A continuación les mostraré algunos ejemplos de cómo se vincula la carencia de agua en el organismo con padecimientos físicos:
Artritis
Comienza tratando el dolor como un síntoma de deshidratación y combátelo aumentando el volumen de agua ingerido. Cuando no bebes lo suficiente, aumenta la viscosidad de la sangre, las células se resisten, los vasos sanguíneos empiezan a contraerse y las articulaciones se quedan secas y deshidratan. En los casos de artritis, las superficies de cartílago se secan y el movimiento se vuelve doloroso. La artritis puede acabar causando problemas serios y aunque el dolor mismo activará mecanismos de respuesta, es muy típico que este proceso acabe desfigurando las articulaciones. Para evitarlo, adopte la medida preventiva: en cuanto empiece a sentir algún tipo de dolor en las articulaciones, reconócelo como una señal de deshidratación local y compénsalo bebiendo más agua. Son millones de personas que sufren de algún tipo de artritis y el número de jóvenes afectados aumenta de manera alarmante. Es muy posible que los casos de mucha gente podrían aliviarse, incluso curarse, siguiendo un régimen de ingestión de agua responsable. Es una costumbre que no hace daño, pudiendo resultar muy beneficiosa.
Asma
Mantén un régimen de ingestión de líquidos sano junto con la supervisión médica adecuada. Actualmente hay un número exagerado de casos de asma y alergia debido a las numerosas toxinas presentes en nuestra vida moderna. El asma y las alergias suelen presentarse cuando los reguladores de los sistemas neurotransmisores corporales (histamina y sus agentes) se activan en exceso. Los asmáticos tienen un alto nivel de histamina en los pulmones y si llega a sus pulmones sangre concentrada, producirá más histamina. Un aumento exagerado de la histamina produce una contracción bronquial. La medicina convencional sugiere que tanto el asma como las alergias deben ser tratadas con medicamentos supresores. Sin embargo también se recomienda que el alto nivel de histamina se trate aumentando el nivel de agua en nuestro cuerpo para que el propósito de la histamina pueda realizarse plenamente en lugar de bloquearse.
Una buena práctica es incrementar gradualmente la dosis de agua ingerida y mantenerla en, al menos, ocho vasos (dos litros) de agua de calidad diarios.
Los asmáticos no deberían beber más de un pequeño vaso de jugo de naranja al día porque el contenido en potasio del jugo de naranja es muy elevado y puede incrementar la producción de histamina.
Dolor de espalda
Bebe agua suficiente y haz ejercicio de manera regular, esto hace que las articulaciones y discos se mantengan lubricados y funcionen correctamente. Las molestias en la parte inferior de la espalda son una dolencia muy común. Las articulaciones espinales y sus discos dependen de las propiedades hidráulicas del agua almacenada en el núcleo del disco y en los cartílagos. En las articulaciones vertebrales, el agua es el lubricante entre las superficies en contacto y además se halla en el núcleo del disco del espacio intervertebral soportando la compresión que supone el peso de la parte superior del cuerpo; el 75 por ciento de este peso lo soporta el volumen de agua almacenado en el núcleo del disco. Los vacíos intermitentes creados por el movimiento de las articulaciones favorecen a la circulación del agua. Al empezar cualquier régimen, ten cuidado de no deshidratarte.
Dolores de cabeza
Antes de echar mano de ningún medicamento, tómate un vaso de agua. Generalmente los dolores de cabeza suelen ser una señal de algún tipo de estrés, que puede aliviarse simplemente bebiendo agua.
Estreñimiento, irritaciones anales e intestinales, problemas urinarios
Come alimentos frescos y bebe más agua.
Evítate problemas bebiendo suficiente agua como para que el cuerpo procese sus desechos. El estreñimiento produce dolor, estrés y a veces problemas duraderos de colon e intestinos. Bebe un mínimo de ocho vasos de agua diarios y haz ejercicio regularmente. Un aumento de la cantidad de agua ingerida a menudo aliviará los problemas intestinales.
Bebe agua, mantente en tu peso adecuado
Olvídate de dietas, de contar calorías y de ansiar comer chocolates; ¡puedes perder peso simplemente bebiendo un vaso de agua o dos antes de las comidas! Las sensaciones de sed y hambre surgen cuando tenemos un nivel bajo de energía. La gente no suele distinguir la diferencia, pero si bebes antes de comer, las sensaciones quedarán separadas y no necesitarás comer con exceso.
Cuando sientas ganas de tomar un aperitivo, toma un vaso de agua en su lugar.
Toma comidas regulares, bebiendo un vaso de agua media hora antes de cada una de ellas. Esto debería mejorar tus problemas de peso y permitirte disponer de más energía.
Acidez, indigestión
Bebe lentamente un baso de agua, vuelve a beber otro vaso una hora más tarde y un tercero una hora después. Algunos dolores de estómago pueden indicar problemas graves, como úlceras perforadas, pero este caso es relativamente raro. Si el dolor persiste deberías consultar a un médico, pero la mayoría de los dolores dispépticos –gastritis, duodenitis y acidez– están asociados con la deshidratación crónica. Suelen ocurrir cuando no hay suficiente agua para mantener hidratada la envoltura mucosa del estómago, lo que permite que los ácidos estomacales alcancen las capas externas mas sensibles, causando dolor. En lugar de tratar el problema con antiácidos –que tienen sus propios efectos indeseables– lo que el cuerpo necesita es agua.
Presión sanguínea elevada, hipertensión y problemas del corazón.
Estos problemas surgen cuando la sangre no puede fluir libremente por el sistema. Si no bebes suficiente agua, tu sangre puede volverse densa y perezosa, causando constricciones y elevando la presión sanguínea. En estos casos un aumento de la cantidad de agua ingerida puede ser de mucha ayuda.
Altos niveles de colesterol
Para hacer descender los niveles de colesterol, bebe entre 8 y 12 vasos de agua diarios. Es más importante vigilar lo que bebes que ser excesivamente rígido con lo que comes. Los niveles altos de colesterol no son un resultado directo de comer alimentos grasos, sino de una falta de agua en la dieta.
Esto lleva a que el colesterol se deposite en las paredes internas de los vasos sanguíneos en lugar de dispersarse. El colesterol es una sustancia natural que recubre las membranas celulares para impermeabilizarlas. Es parte del sistema celular de supervivencia y se fabrica para impedir la deshidratación de las células vivas.
Si te sientas a comer sin haber tomado antes un vaso de agua, el proceso digestivo pasará factura a las células del cuerpo. Uno de los resultados será la formación de un exceso de colesterol. La integridad de las membranas celulares depende de que puedan dispones de agua.
Estrés
El estrés pude agudizarse e incluso ser causado por la falta de agua. Cuando el cuerpo se deshidrata, los procesos fisiológicos que entran en juego son parecidos a los utilizados para enfrentar el estrés.
Problemas menstruales
Si sufres tensión premenstrual o calambres estomacales durante el período, puede ocurrir que el factor determinante de esta situación sea la insuficiencia de agua. En momentos de cambios hormonales el cuerpo necesita un apoyo adicional, y beber un poco de agua extra ayuda a que los procesos biológicos operen con suavidad. Cuando tu cuerpo pierde líquidos, necesita fabricar más y para ello debe disponer de agua. Si adoptas un régimen de bebida sana tomando al menos ocho vasos de agua al día, la tensión y los dolores estomacales desaparecerán porque tu cuerpo contará con suficientes líquidos para reemplazar los que pierda.
Náuseas de embarazada
Cuando una embarazada sufre náuseas, no sólo le cuesta la deshidratación sino que también puede ser una señal de deshidratación. Una de las mejores soluciones es mantener la sana costumbre de beber agua abundante, asegurándose en particular de beber un vaso antes de acostarse y al levantarse por la mañana. Desgraciadamente, algunas mujeres dicen que beber agua les hace sentirse más enfermas; en tal caso, intenta beberla en pequeñas cantidades hasta que te acostumbres. Ve aumentando la cantidad de agua ingerida paulatinamente. Los niños en gestación viven en un mundo enteramente acuoso y las mujeres embarazadas deben asegurarse de ingerir suficientes líquidos.
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