Verdadera definición del amor
León Hebreo
Amada en el Amado transformada
San Juan de la Cruz
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Filón: – ... la naturaleza no usó de menor sabiduría en poner natural límite y freno al sentimiento del gusto y del tacto para su conservación, y no a los otros, que la que usó en producirlos para su ser. Y aunque el apetito del amante con la unión copulativa se harta, y cesa luego aquel deseo o apetito, no por eso se priva el cordial amor; antes se enlaza más la posible unión, la cual tiene actual conversión del un amante en el otro, o en hacer de dos uno, quitando la división y diversidad de ellos cuanto es posible, y, quedando el amor en mayor unión y perfección, queda en continuo deseo de gozar con unión a la persona amada, que es la verdadera definición del amor.
Sofía: –Luego, concédeme que el fin de tu deseo consiste en el más material de los sentidos, que es el tacto, y siendo el amor cosa tan espiritual como dices, me admiro que pongas fin en cosa tan baja.
Filón: –No te concedo que sea ése el fin del perfecto amor. Empero, te he dicho que este acto no disuelve el amor perfecto; antes, le ata y enlaza más con los actos corpóreos amorosos, los cuales son tan deseados, así porque son señales de tal recíproco amor en cada uno de los dos amantes, como porque, estando los ánimos unidos en el espiritual amor, desean los cuerpos gozar también la posible unión, porque no quede diversidad alguna y la unión sea en todo perfecta, mayormente porque con la correspondencia de la unión corpórea se aumenta el espiritual amor y se hace más perfecto cuando corresponden las debidas obras. Y, en conclusión, te digo que, aunque arriba definimos el amor en común, que la propia definición del perfecto amor del hombre y de la mujer es conversión del amante en el amado con deseo de que el amado se convierta en el amante, y cuando el tal amor es igual en cada una de las partes, se define conversión de un amante en el otro.
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Filón: – ... no se puede negar que el amor presupone conocimiento, mas no por esto se sigue que el amor sea el último acto del ánima; porque has de saber que de Dios todas las cosas amadas y deseadas se hallan en dos modos de conocer: el uno es antes del amor que de Él se causa, el cual no es conocimiento perfectamente unitivo; el otro es después del amor, causado del amor, el cual conocimiento es fruición de perfecta unión. Que el primer conocimiento del pan hace que lo ame y desee quien ha hambre; que si primero no lo conociese ejemplarmente, no podría amarlo y desearlo, y mediante este amor y deseo venimos al verdadero conocimiento unitivo del pan, que es cuando en acto se come: que el verdadero conocimiento del pan es gustarlo. Así acaece al hombre con la mujer, que, conociéndola ejemplarmente, la ama y desea, y del amor se viene al conocimiento unitivo, que es el fin del deseo. Y así es en toda otra cosa amada y deseada, que en todas es medio el amor y el deseo que del imperfecto conocimiento nos lleva a la perfecta unión, que es el verdadero fin del amor y del deseo; dos afectos de la voluntad que hacen del divino conocimiento gozo de conocimiento perfecto y unido. Y cuando hubieres entendido esta intrínseca naturaleza de ellos, conocerás que no están alejados del mental deseo ni se apartan del mental amor ... Así que el amor se puede definir con verdad que es deseo de gozar con unión la cosa conocida por buena, y aunque el deseo presupone ausencia de la cosa deseada, aohra te digo que, aunque la cosa buena exista y se posea, de todas maneras se puede desear, no de haberla, pues que es habida, sino de gozarla con unión cognoscitiva; y esta futura fruición se puede se puede desear, porque aún no es. Este tal deseo se llama amor, y es de las cosas no habidas que se desean alcanzar o de las poseídas que se desean gozar con unión: y el uno y el otro propiamente se llama deseo, pero el segundo más propiamente se dice amor. De suerte que definimos el amor ser deseo de gozar con unión o deseo de convertirse con unión en la cosa amada.
León Hebreo fue un médico y filósofo judeo-español, en cuyo pensamiento se funden platonismo, aristotelismo, cábala y buena pizca de misticismo. Su aportación fundamental a la historia de las ideas fue su filosofía o doctrina del amor, vertida en su obra principal, Diálogos de amor, "el monumento más notable de la filosofía platónica en el siglo XVI, y aun lo más bello que esa filosofía produjo desde Plotino acá". Estas definiciones que hoy leemos forman parte de ese libro.
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