Diabetes: problema y solución
“¡Apenas alcancé a checar!”, “Hoy no tuve tiempo de comer”, “Voy a dejar de cenar para bajar de peso”, “Hice tres horas para llegar”, “Esta dieta es maravillosa, bajé diez kilos en un mes”, son algunas frases que reflejan la vida cotidiana con nuestro acelerado vivir y el estrés que sufrimos casi todo el tiempo. Todo esto ha hecho que nuestros hábitos alimenticios sean más deficientes día con día, y junto con el sedentarismo y el mal manejo del estrés nos han vuelto uno de los países con más diabéticos y obesidad infantil.
La diabetes es un síndrome caracterizado por el aumento anormal de insulina y elevados niveles de glucosa en la sangre (hiperglucemia) debido a la secreción anormal de insulina por el páncreas. La hipoglicemia, por su parte, es una condición caracterizada por bajas repentinas de azúcar, asociadas a síntomas como cansancio, dolor de cabeza, irritabilidad, depresión, náusea, palpitaciones cardiacas rápidas, visión borrosa y dolor muscular.
El principal combustible que circula por el torrente sanguíneo es el azúcar; fuente de energía que ayuda a regular nuestro estado de ánimo y las funciones cognitivas. El mecanismo que mantiene un nivel normal de azúcar está muy bien balanceado, así que ya sea que haga ayuno o coma algo dulce, se mantiene relativamente igual; de otro modo, el azúcar sanguíneo variaría tanto que difícilmente nuestro cuerpo funcionaría bien. Irónicamente, cuando el azúcar en la sangre cae hasta cierto punto, nuestro cuerpo pide con ansias algo dulce; pero comer algo dulce es autodestructivo: nos sentimos bien por un momento (al subir el azúcar en la sangre), pero el cuerpo libera pronto insulina para contrarrestar ese aumento de azúcar. Esto trae una súbita baja de azúcar y una serie de malestares que someten el cuerpo a un estado de hipoglucemia constante que a la larga produce diabetes.
Por fortuna, además de medidas nutricionales preventivas como las siguientes,
- evitar el ayuno prolongado.
- no saltarse alimentos durante el día.
- consumir carbohidratos complejos como frutas y verduras en estado natural.
- evitar los alimentos chatarra e industrializados.
- consumir suplementos nutricionales que contengan cromo, niacina, zinc, manganeso, vitamina B1.
- vigilar nuestro índice de glucosa en la sangre.
- controlar los lípidos en la sangre,
se cuenta con aportaciones científicas como Gluco Factors, una fórmula nutricional reguladora del metabolismo de la glucosa gracias a sus exclusivos componentes:
Cromo: uno de los principales componentes de la estructura del factor de tolerancia a la glucosa, el cual potencia el efecto de la insulina sobre el metabolismo de los carbohidratos.
Niacina: se sintetiza en laboratorio junto con el cromo. Es indispensable para que el cuerpo pueda sintetizar el factor de tolerancia a la glucosa.
Zinc (glicinato): puede afectar el metabolismo de los carbohidratos. Existe evidencia de que el zinc presente en el páncreas es usado para almacenar y liberar insulina según se requiera.
Manganeso: se ha observado que puede ser importante para mantener el nivel de glucosa en la sangre y se cree que modifica su actividad.
Vitamina B1: necesaria para formar la coenzima conocida como difosfato de tiamina, que actúa en la ruta de la glucosa como fuente de energía evitando que los azúcares se acumulen en la sangre.
Hígado crudo: es un valioso apoyo para el manejo nutricional de la intolerancia de la glucosa. Contiene cantidades sustanciales de factor de tolerancia a la glucosa.
Páncreas crudo: controla el uso de los carbohidratos en el cuerpo. Antes de que la insulina fuera aislada como tal, se usó el concentrado de páncreas con éxito para el manejo de anomalías en el metabolismo de los azúcares.
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